La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una enfermedad frecuente en hombres de edad avanzada. Se produce por un incremento en el número de células de la próstata, haciendo la glándula más grande. Un aumento moderado de la próstata sería aproximadamente del tamaño de una ciruela, pero en casos muy graves puede alcanzar el tamaño de un pomelo.

El aumento del tamaño de la próstata puede causar problemas en la evacuación vesical. La HBP no deriva directamente en cáncer de próstata, que también aparece en hombres mayores. Sin embargo la HBP es una enfermedad que puede derivar en complicaciones si no se trata adecuadamente.

 

Hiperplasia Benigna de Próstata

 

Síntomas de la HBP

En primer lugar, los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de compensar la presión del agrandamiento de la próstata sobre la uretra.


La presión de la próstata en la uretra produce una corriente interrumpida o débil de orina. Otros síntomas incluyen:

  •  • Dificultad para empezar a orinar
  •  • Permanencia de la dificultad tras haber orinado
  •  • Sensación de no haber vaciado la véjiga por completo

 

La gravedad de estos síntomas sucede cuando la orina que se encuentra en la vejiga produce irritaciónEstos síntomas incluyen:

 • Micción dolorosa
 • Necesidad de vaciar la vejiga constantemente, especialmente por la noche
 • Sensación de urgencia que acompaña a la necesidad de orinar
 • Pérdida del control de la vejiga (incontinencia)


Las complicaciones severas pueden ocurrir si la vejiga no se vacía por completo. La orina que permanece en la vejiga puede producir el crecimiento bacteriano, que puede causar infecciones en el tracto urinario. Además, los cálculos urinarios se pueden formar en el revestimiento de la vejiga debido a una acumulación de restos y productos químicos.

Los vasos sanguíneos rotos pueden producir sangre en la orina, a menudo debido a venas desgarradas o ampliadas en la superficie interna de la próstata. La sangre en la orina también se puede producir por el estiramiento de la pared de la vejiga. Si no se trata, la orina retenida en la vejiga puede ascender hasta a los riñones, lo que puede producir lesiones e insuficiencia renal.