Es un procedimiento quirúrgico con el que se destruyen las células tumorales por congelación. El tratamiento se realiza bajo control ecográfico colocando criosondas en el tejido prostático afecto que congelarán la próstata y destruirán las células tumorales irreversiblemente. Es una técnica mínimamente invasiva que reduce extremadamente las complicaciones relacionadas con la cirugía y terapéuticas convencionales del cáncer de próstata.

 

Técnica de Criocirugía

La criocirugía es un procedimiento quirúrgico que se realiza en quirófano con el paciente anestesiado.

La técnica consiste en introducir una sonda ecográfica por el recto para obtener una imagen exacta de la próstata.

Bajo un control continuo a través de las imágenes de la ecografía se colocan unas sondas de críoablación cuya misión es congelar la próstata y destruir todas las células tumorales.

Se requiere anestesia epidural o general durante este procedimiento.

 

Mecanismo de acción

La finalidad de este complejo proceso es mantener un control total de la zona a tratar sin afectar a los importantes órganos adyacentes a la próstata.

La ventaja más significativa de esta nueva técnica en relación con las anteriores utilizadas en los años 90, es la utilización de gas Argón para la congelación y el gas Helio para el calentamiento rápido; la temperatura de la sonda puede pasar de -186ºc a 40ºc en 30 segundos.

Durante la criocirugía se aplican, normalmente, dos ciclos de congelación/calentamiento.

 

Indicaciones

Enfermos con cáncer limitado a la glándula con bajo riesgo de extensión extracapsular:

  Estadío T1b-T2a, PSA < o igual a 10, Gleason < o igual a 7, patologías múltiples, alto riesgo quirúrgico

  Alternativa a la cirugía y radiación en pacientes con cáncer de bajo riesgo de extensión extracapsular 

  Pacientes con desórdenes de la coagulación

  Pacientes que no consienten recibir transfusiones sanguíneas

  Pacientes con cáncer resistente o recidivante tras braquiterapia y/o radioterapia externa

  En pacientes con cáncer unilateral, unifocal y bajo riesgo de extensión extracapsular: para intentar evitar la impotencia conservando la banda neuro-vascular de un lado

 

Ventajas

Ingreso hospitalario mínimo, entre 12 y 24 horas. Sin necesidad de transfusiones sanguíneas, y una RÁPIDA RECUPERACIÓN de la actividad normal. Morbilidad mas baja, con incidencia de incontinencia urinaria inferior al 1%. Sin los indeseables efectos de la radioterapia y braquiterapia a corto y largo plazo.

Posibilidad de repetir la cirugía en caso de recidiva, sin riesgo adicional para el paciente.

Permite ser empleada como terapia de rescate para fallos de otras técnicas como la Radioterapia- Braquiterapia.