OndasEl tratamiento más reciente para la disfunción eréctil es la terapia de ondas de choque de baja intensidad para la revascularización del cuerpo cavernoso en casos de disfunción eréctil vascular.

Éstas ondas de presión se utilizan a nivel médico desde hace años para la fragmentación de cálculos renales y uretrales. En disfunción eréctil se utilizan ondas de baja intensidad con el fin de mejorar la circulación, estimular la generación de vasos sanguíneos y producir relajación muscular.

El tratamiento con LESWT mejora significativamente la hemodinámica del pene y restaura los cambios patológicos en el tejido cavernoso. Estudios recientes demuestran que la LESWT regenera el tejido cavernoso por liberación del factor de crecimiento de endotelio vascular, el reclutamiento de células madre mesenquimales y el factor derivado de células del estroma. Además induce una regeneración axonal, reduce el estrés oxidativo y la inflamación. La activación conjunta de estas vías de señalización interna restaura los cambios fibromusculares patológicos en el cuerpo cavernoso, la disfunción endotelial y la neuropatía periférica, permitiendo a estos pacientes recuperar la actividad sexual normal y espontánea.

 

¿En qué consiste el tratamiento?

Se trata de un tratamiento progresivo en el tiempo, no invasivo, sin necesidad de anestesia pues es indoloro, con resultados significativos y sin efectos secundarios, ofreciendo al paciente una solución más permanente.

El tratamiento consiste en sesiones tras las cuales paciente puede marcharse a su casa. Los efectos se comienzan a apreciar un mes después de la realización de tratamiento.

Se puede aplicar en paralelo a los tratamientos orales para mejorar la erección, con el objetivo de ir progresivamente reduciendo la dosis o incluso dejar de necesitarla. Y ha demostrado efectividad en casos en que los pacientes no respondían a las pastillas.

 

¿Cuál es su efectividad?

Estudios muestran un 80% de mejoría en los pacientes que han realizado el tratamiento, con los siguientes perfiles: 

 • Pacientes que responden a fármacos orales a los que antes no respondían

 • Pacientes que antes no respondían a ningún tratamiento

 • Pacientes que dejan de necesitar fármacos orales