Disfunción eréctil

 

Tras alcanzar el diagnóstico y en función de la causa inmediata del cuadro se puede iniciar un tratamiento farmacológico.

 

Dependiendo de la severidad y la causa de la DE los fármacos como el sildenafilo, tadalafilo y vardenafilo pueden tener una gran utilidad. Actúan aumentando el flujo sanguíneo a los cuerpos cavernosos del pene, mejorando la turgencia y duración de la erección. Estos fármacos controlados adecuadamente no conllevan un riesgo especialmente importante para el paciente.